jueves, 5 de abril de 2012

Soy Este Momento



Unas de las maneras de combatir la inmovilización por más pequeña que sea es aprendiendo a vivir en el momento presente. Vivir el momento presente, ponerte en contacto con tu ahora  constituye el meollo de una vida positiva. Si lo piensas, te darás cuenta de que en realidad no existe otro momento que puedas vivir. El ahora es todo lo que hay, y el futuro es simplemente otro momento presente para ser vivido cuando llegue. Una cosa es segura; que no puedes vivirlo hasta que aparezca realmente. El problema reside en el hecho de que vivimos en una cultura que quita importancia al presente, al ahora. ¡Ahorre para el futuro! ¡ piense en las consecuencias! ¿No sea hedonista! ¿ Piense en el mañana! ¡Prepárese para su jubilación!

Evitar momentos presentes es casi una enfermedad en nuestra cultura, y continuamente se nos condiciona a sacrificar el presente por el futuro. Si llevamos esta actitud a sus conclusiones lógicas, nos daremos cuenta de que se trata no sólo de evitar el goce ahora sino de evadirse para siempre de la felicidad. Cuando llega el futuro éste se convierte en presente y debemos usarlo para preparar el futuro. La felicidad es algo que sucede en el mañana o sea algo elusivo, falaz.

La enfermedad de evitar el momento presente adquiere muchas foras. He aquí cuatro ejemplos típicos de comportamiento evasivo.

La señora Sally Forth decide irse al bosque a respirar aire puro, gozar de la naturaleza y ponerse en contacto con sus momentos presentes. Mientras pasea por el bosque deja divagar su mente y la enfoca en todas las cosas que debería estar haciendo en su casa. Los niños, la compra, la casa, las cuentas que hay que pagar, ¿estará todo bien? Luego, en otros momentos, su mente se proyecta hacia todas las cosas que tendrá que hacer cuando salga del bosque. Se perdió el presente, ocupado por sucesos pasados y futuros, y la encantadora y rara ocasión de disfrutar de un momento presente en contacto con la naturaleza se ha perdido para siempre.

La señora Sandy Shore se va a las islas para disfrutar de unas vacaciones, y se pasa todo el tiempo bronceándose al sol no por el placer de sentir los rayos de sol sobre su cuerpo, sino que anticipándose a lo que dirán sus amigos cuando vuelva a casa con un precioso bronceado. Su mente está concentrada en el futuro, y cuando ese momento futuro llegue, ella sentirá no poder estar de vuelta en la playa tomando el sol. Si tú crees que la sociedad no fomenta este tipo de actitudes, piensa en el anuncio comercial de un producto bronceador.

El Señor Neil Prayer tiene un problema de importancia. Cuando está experimentando el momento presente con su esposa, su mente empieza a divagar y a pensar en sucesos pasados o futuros y el presente se le desvanece. Cuando finalmente logra concentrarse en el momento presente se imagina que está haciendo el amor con otra persona mientras ella igualmente piensa en su amante.

El señor Ben Fishen está leyendo un libro y haciendo lo imposible por concentrarse en lo que está leyendo. De pronto se da cuenta de que su mente ha partido en una excursión mental. Su mente no ha absorbido ni una sola idea. Estaba evitando el material escrito en esas páginas aunque sus ojos enfocan cuidadosamente cada palabra. Literalmente estaba participando en el ritual de la lectura mientras ocupaba su momento presente en pensamientos que se referían a la película que había visto la noche anterior o al examen del día siguiente.

Puedes disfrutar maravillosamente del momento presente, este tiempo huidizo que siempre está contigo, si te entregas completamente a él, si te Pierdes en él. Es importante absorber todo lo que te brinda el tiempo presente y desconéctate del pasado que ya no existe y del futuro que llegará a su tiempo. Aférrate al momento presente como si fuera el único que tienes. Y piensa que recordar, desear, esperar, lamentar y arrepentirse son las tácticas más usuales y más peligrosas para evadir el presente.

Escrito por: Dr. Wayne W. Dyer



"Si con el fin de liberarte te marcas metas egóticas que te potencian o te hacen sentirte importante, aun­que las consigas, no te sentirás satisfecho.
Márcate metas, pero sabiendo que alcanzarlas no tienen la menor importancia. Cuando algo surge de la presencia, significa que este instante no es un medio para un fin: la acción es satisfactoria por sí misma en cada momento. Ya no reduces el Ahora a un medio para un fin, que es lo que hace la concien­cia del ego."



"Cuando tu atención te traslada al Ahora, estás alerta. Es como si despertases de un sueño: el sueño del pensamiento, el sueño del pasado y del futuro. Hay claridad, simplicidad. No queda sitio para fa­bricarse problemas. Simplemente este momento es como es."



 "Cuando entras en el Ahora, sales del contenido de tu mente. La corriente incesante de pensamien­tos se apacigua. Los pensamientos dejan de absorber toda tu atención, ya no te ocupan completamente. Surgen pausas entre pensamientos, espacio, quietud. Empiezas a darte cuenta de que eres mucho más pro­fundo y vasto que tus pensamientos."



"Siente la vida dentro de tu cuerpo. Eso te ancla en el Ahora."



"Cuando te haces amigo del momento presente, te sientes como en casa dondequiera que estés. Si no te sientes cómodo en el ahora, te sentirás incómodo donde quiera que vayas."



Reflexión del libro El poder del ahora de Eckhart.

El momento presente es algo tan simple y sencillo que muchas veces no nos damos cuenta que el secreto de la felicidad es algo que está al alcance de la mano. Ponernos metas es un medio para nuestro desarrollo personal, pero cuando estas metas exceden significativamente nuestras posibilidades o por el contrario nos obsesionamos con su consecución, ahí es cuando el ego se activa y nos desconectamos de nosotros mismos y del momento presente.